A principios de año suelen estar de moda dos cosas: plantearse objetivos y hacer predicciones.
Entre mis objetivos para este año, está intentar que sea el primero que paso entero sin fumar ni un cigarrillo después de mucho tiempo (en Nochevieja, por primera vez bebí mucho sin fumar nada, es un buen principio), empezar a acertarle a la pelotita de golf con regularidad y pasar de una maldita vez mis VHS domésticos a DVD. Liquidado.
Vamos con las predicciones. Todo apunta a que el año acabará el 31 de diciembre. La parte de predicciones liquidada también.
No me gustan los artículos de predicciones. Al menos en el sector de las telecomunicaciones y la informática, se ha crecido en base a productos, servicios y tecnologías que han “estallado” en las manos de quienes los concibieron, ganando aceptación mundial muy por encima de las previsiones más optimistas, y por motivos distintos a los originales, mientras que al mismo tiempo existe un cementerio pobladísimo de cadáveres carísimos. Algunos ejemplos (tengo más):
- Los creadores del protocolo TCP (lo de IP se añadió más tarde) tuvieron que modificarlo sobre la marcha, porque su previsión inicial era que conectaría un máximo de 128 Redes. Hoy hay más de 470.000.
- ADSL fue una tecnología que se empezó a desarrollar para dar televisión por el par de cobre. Su desarrollo estuvo a punto de morir por falta de demanda. La mayoría de empresas tiraron
- En 1994 trabajaba en Stuttgart, desarrollando un sistema prepago para D1 (
Así que no solo no hago predicciones, sino que tampoco me entretengo en comparar un año después las que otros hacen con

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