viernes 19 de diciembre de 2008

He borrado mi cuenta de twitter

¿Por qué? Pues muy sencillo: porque no le encuentro utilidad, comparado con el esfuerzo que supone.
Es muy posible que sea mi culpa, no lo dudo. También es posible que sea útil para otros perfiles (empresas que quieran publicar en tiempo real sus últimas novedades, por ejemplo).
Sé que la afirmación que hago va en contra de la opinión generalizada, y tengo la suficiente experiencia vital para saber que cuando esto ocurre, normalmente el equivocado es uno mismo. Pero como también existe el cuento del rey Desnudo, donde nadie se atrevía a decirlo en público salvo un niño, me he decidido a exponerlo. Yo, al Rey Twitter, lo veo en pelotas. Intentaré explicarme.
Parafraseando a Shreck, los contactos son como las cebollas. Hay capas. Una capa más interna que son los seres más queridos, luego los íntimos, y de ahí hacia fuera va bajando la necesidad de mantener la intensidad de la relación. Cuanto más externa es la capa, más personas incluye, pero más relevantes necesitan ser las actualizaciones que quiero de ellas (más filtradas). 
En el caso de Twitter, no he sabido encontrar la manera de decir "de éste me lo dices todo, pero de éste solo cuando sea algo relevante". Normal. ¿Quien decide qué es relevante para mí? Yo. Ahora, lo recibo todo de todos, entre o no dentro de ese modelo de capas. Es decir, en el caso de twitter, resulta que su utilidad no depende del uso que yo haga, sino del que hagan aquellos a quienes sigo. Y como eso yo no puedo manejarlo, me frustra.
Por este motivo, tengo la sensación de que twitter, hasta donde yo he podido llegar (y me encantará si alguien me hace ver que no lo estaba haciendo bien y me convence de reintentarlo), sólo sirve para los más íntimos, que son aquellos de quienes quieres saberlo todo, y no sirve para las capas intermedias, porque entonces te pierdes en la vorágine de actualizaciones. Y estos ya les sigo en facebook o en linkedin.
Me imagino estar siguiendo a unos 200. ¿Por qué no? saber de ellos, no perder el contacto que una vez tuvimos más en el día a día en un proyecto anterior, en otro país,... Quizá un día, alguno del entorno más personal e íntimo está corriendo a urgencias con su pequeño que ha pasado una mala noche, y esto está enterrado debajo de 200 intrascendentes "buenos días" y no me he enterado. Quizá un día escriba algo que sea bueno que lo lea un contacto determinado porque me ayudaría a encontrar una solución (es un ejemplo hipotético), pero él tampoco lo verá en medio de los "vaya tarde más dura".
Y como mis contactos más íntimos no están en twitter, ya he borrado el perfil y quien quiera saber mis novedades, que me escriba un correo de vez en cuando. Esta es otra. Casi todos mis amigos ya están en Facebook, pero de twitter no han oido ni hablar (hablo de personas que ni son del sector tic ni del sector del marketing digital). Eso querrá decir algo, ¿no? A ver si al final, sin querer, habremos construido otro de esos odiosos grupos excluyentes, que a fuerza de comunicarse solo entre iniciados y despreciar a los que aún no son del grupo, acaban aislándose y perdiendo el sentido de la realidad. A ver si la influencia de esos influenciadores, que tanto les gusta recordarse en una y otra conversación, al final estará limitada a la tribu, y los de fuera tan tranquilos sin enterarse de que están influenciados. ¿Cuantos usuarios activos tiene hoy twitter en España? ¿Y dentro de un año?
Mientras escribía el post, he buscado en google y he encontrado esto. Fechado a 3 de diciembre de 2008, habla de 2.500 usuarios. Ni idea de si es exacto o no tiene ni idea, pero como sea de este orden de magnitud, creo que es para que se lo hagan mirar.

martes 16 de diciembre de 2008

La Reputación Digital. ¡Tampoco cuesta tanto, hombre!

Esta semana se ha publicado por la consultora de comunicación Llorente y Cuenca el Barómetro de presencia online de las Empresas del IBEX-35. Se puede solicitar el resumen por correo electrónico a la propia empresa.
Resumen: las grandes empresas españolas están muy retrasadas respecto a sus homólogas internacionales (contra las que compiten en muchos mercados). Es decir, más allá de la web corporativa, las apariciones están muy concentradas en la edición digital de medios de comunicación tradicionales. Y aparecen muy poco en la larga cola y en blogs.
Me ha interesado el tema porque justo estos días, he tomado parte activa en un pequeño rifirrafe virtual en un blog en catalán dedicado a la actualidad del pueblo donde vivo (Sant Pere de Vilamajor, 3.728 almas).
Por resumir algo que no interesa a nadie y enlazarlo con el tema, un periodista de toda la vida ha cometido un par de errores por no contar con que ahora ya no son las únicas fuentes que tenemos los ciudadanos de a pie:
  • Por un lado afirmó haber hablado con un portavoz de la Diputación y dió incluso su nombre. Luego este nombre junto con el término "Diputació" no aparecen en google salvo en esta mención. ¡vaya portavoz más vago!
  • Por otro lado escribió incendiarias soflamas acerca de su independencia de los partidos políticos, hasta que otro adjuntó un post de hace dos años y medio, que a su vez se hacía eco de una noticia en la Vanguardia, donde le atribían relaciones contractuales (jefe de prensa) con partidos políticos.
Cuando creo que tampoco es tan difícil gestionar adecuadamente este tema de la llamada "reputación digital " (un poco grandilocuente el término, quizá).
En el caso de las personas y las pequeñas empresas, lo puede hacer uno mismo. Para empresas más grandes, que ya trabajan con gabinetes de comunicación (o contratan empresas para dar este servicio), sólo hay que incluirlo en el pedido y ya está. Cualquier empresa que se dedique a la comunicación está en condiciones de hacerlo.
Pero que todo el mundo debería hacer algo con ello, ha quedado claro con el ejemplo del pobre periodista. Tú no puedes evitar que alguien busque información sobre tí o tu pyme en la red. Lo que puedes es influir en qué es lo que encuentra.
Y es más fácil de lo que parece. Lo único que se necesita es tener cierta actividad en la red.A fin de cuentas, por poco que hagamos ya pasará por delante de apariciones en post antiguos (no somos personajes populares sobre quienes escriba mucha gente). Puede ser suficiente con participar en blogs, producir contenidos, estar en redes sociales, ... ¿un rollo? pues busca a alguien que lo haga por tí, que hay gente que se dedica a ello.
¡Ah! y ni de coña mentir en estas aportaciones. Siempre habrá quien te pueda pillar y te saque los colores en público.

viernes 12 de diciembre de 2008

Si no lo actualizas, mejor no lo tengas en Internet

No es un secreto que cada vez más personas acudimos a Internet para informarnos de cada vez más cosas. De la misma forma que muchas veces uso google para ver qué me dice de alguien en concreto antes de quedar con él, si recibo un email, siempre miro si hay una url con una web que me cuente algo más.

Hace unos días, hice lo mismo con un posible contacto profesional. Permitidme que esta vez no incluya el típico hiperenlace.

Se trata de una micropyme. Aparte de las páginas de quien somos, qué hacemos, donde estamos, etc., la página principal es un blog.

Hasta ahí, perfecto. Creo que es un planteamiento genial (¿qué voy a creer yo, que estoy escribiendo esto para mi blog?). Es una poderosa herramienta de comunicación para las empresas. Permite que si lo que decimos interesa a un cliente, continuemos estando en su radar sin tener que hacernos los pesados, y además aportarle algo.

Problema: la última entrada databa de hace más de un año. Y con dos comentarios:

  • Uno, con el texto "esta empresa apesta, es un fracaso". (ignoro si por parte de un cliente insatisfecho o por parte de un ex-empleado despechado o qué) 
  • Otro, donde se le preguntaba directamente si no renovarse formaba parte de una estrategia de márketing.

¿Qué efecto produce este blog en quien visita la web? Evidentemente, que mejor no tenerlo. No quiero especular sobre las razones para dejar de escribir en el blog, porque seguramente son más que razonables.

Internet y en general las Tic aportan innumerables posibilidades de comunicación y marketing a las pymes. ¡Es tan fácil empezar un proyecto! Lo difícil es mantenerlo, todos lo sabemos: Acumulación de trabajo, expectativas no cumplidas, dificultades para sacar tiempo, lo urgente vs lo importante…

  • Primera lección: Los proyectos, de la misma forma que hay que saber empezarlos, hay que saber matarlos. Dejarlos morir solos, en Internet, no vale, porque el rastro ahí queda.
  • Segunda lección: Hoy mismo me cargo mi cuenta en twitter. Lo he intentado, pero no le encuentro el qué. Seguro que la culpa es mía. Los motivos de por qué no la veo, para otro post.

martes 2 de diciembre de 2008

Poca publicidad en las Redes Sociales

Lo publican hoy en Marketing News, haciéndose eco de un informe de IDC del cual han informado en Mediaweek: "El tráfico de los sites de redes sociales crece, no así la inversión publicitaria en ellos".
A partir de aquí, opiniones para todos los gustos:

Algunos pondrán cara seria y dirán que se veía venir, que son sitios "no ad-friendly". Que quienes los han creado han hecho todo lo posible para atraer a los que no quieren ni ver la publicidad, y se han jactado de ello, y ahora se sorprenden de que los anunciantes no encuentren rentable invertir en un espacio que no hará más que crearles mala fama de intrusivos entre los que lo ven.

Unos segundos pondrán cara adusta y le echarán la culpa a los malditos anunciantes, que son conservadores e inmovilistas y no se dan cuenta del filón que tienen ante las narices.

Otros pedirán tiempo para que se desarrolle el mercado. Para que en las redes sociales crezca la proporción de segmentos con poder adquisitivo y lo convierta en un medio de amplio espectro.

Yo estoy con los terceros. Pero con algunos warnings:

  1. Es cierto que cada vez hay más segmentos representados en las redes sociales, pero el tiempo que pasa conectado de promedio cada uno de estos segmentos, seguro que no es el mismo.
  2. ¿Hay sitio para todos? La aparición de nuevos canales ha endurecido el panorama competitivo en la televisión. En internet no se habla del tema porque hasta ahora la masa global está creciendo a un ritmo superior. Pero es cuestión de tiempo (y no falta tanto) para que madure el mercado, y empecemos a hablar de esto también en el medio Internet.
  3. Si el usuario de una red social está pendiente del contenido generado por sus colegas, es bastante ciego a según qué estímulos publicitarios. Por favor dejemos de valorar una hora en Facebook tanto como una hora viendo El Hormiguero, con la atención fijada en el contenido generado por el programador y por tanto más receptiva al mensaje publicitario.
El resultado es el que estamos viendo. Empresas buscando todavía como monetizar adecuadamente su modelo de negocio. Es más que nunca el momento de la innovación. Un consejo para ellos: que no vayan tan de "guays" y no desprecien las ideas según de donde vengan. En el archidenostado sector de la televisión, que llevan tiempo sufriendo y por tanto innovando, no paran de experimentar nuevos conceptos. Quizá no sería tan mala idea inspirarse en cosas que ellos han ido creando.

Si la base del negocio tiene que ser la publicidad (y no servicios freemium), tendrán que escuchar el punto de vista de los anunciantes y, además, seguramente hacerles caso en algo.