La semana pasada estuve en un taller en el Cibernarium de Barcelona para “Como crear tu propia tienda de Comercio Electrónico”. Quería ver cómo se promociona desde las instituciones el aprovechamiento de Internet por parte de las micropymes. Era un seminario de tres horas, así que no se pueden esperar milagros. Pero desde luego esperaba algo más que lo que vi.
Un joven, que se dedica al desarrollo web, describió los que en su opinión son los pasos a seguir:
- Decidir a qué público objetivo queremos ir.
- Elegir el tipo de alojamiento (gratuito, compartido, dedicado, housing).
- Explicación de las cosas que puede hacer un CMS de tienda virtual:
- Poner descuentos, tener familias de productos, ponerlo con iva o sin iva, poner un foro, carrito de la compra, …
- Descripción de una herramienta en SW libre “do-it-yourself”.
Llegó a sugerir que era mejor poner los precios sin iva ¿no se ha leído la ley que obliga si vendes a consumidor final a tener los precios con impuestos incluidos?
No nos extrañemos si hay pocas tiendas virtuales. O mejor dicho, proporcionalmente pocas tiendas que hayan decidido abrir Internet como un canal de venta.
Porque así no es como se cuenta. Una exposición de alternativas no hace más que multiplicar el número de decisiones a tomar, cuando en realidad en muchas podríamos mojarnos.
Es lo típico de una formación dada desde el punto de vista técnico. Muy descriptiva, enfocada en la materia que se imparte, en lugar de enfocada en las necesidades del oyente, como cuando se imparte desde el punto de vista del consultor. Se les distingue rápido: suelen empezar con una ronda de preguntas “¿Y tú porque has venido a esta formación?”.
Supongamos que el público fuesen pequeños empresarios del sector comercio minorista, que se planteasen buscar más mercado abriendo la tienda en Internet (éste sería el target óptimo de esta formación, si la impulsase el departamento de promoción económica de un Ayuntamiento, como por cierto es el caso).
¿Cuáles serían para ellos los aspectos relevantes a la hora de montar la tienda virtual? A mí se me ocurren otros distintos, desde luego:
- El proveedor de los envíos. Este sea posiblemente un tema nuevo para este tipo de empresario. Esta formación debería hablarles media hora de cómo afrontar la selección y qué cosas poner en el contrato.
- Como obtener el feedback de los clientes, ya que se han externalizado aspectos fundamentales como la logística.
- La medición constante de la web para realizar el ajuste fino (¿Dónde no entran? ¿Dónde entran pero no compran? ¿con qué palabras de búsqueda llegan?)
- Mecanismos de promoción de la misma (¡al menos quince minutos y un “para saber más…”, Jesús!)
- Políticas de gestión de stocks (la tienda virtual y ebay son un gran mecanismo)
- Vender por Internet no es sólo un tema de precio (que también), sino de confianza. ¿Cómo la doy?: Sellos de calidad, garantías.
A las otras cosas, en lugar de plantear dudas (alternativas) se les puede dar respuesta. Si somos consultores, claro:
- ¿Es que si yo me planteo poner una tienda en Internet, realmente puedo pensar en alojamiento gratuito (a cambio de publicidad por parte del proveedor de alojamiento)? O, en el otro extremo, ¿hace falta que me cuenten qué es un alojamiento dedicado o un housing? A este perfil de empresario solo tiene sentido hablarme de un alojamiento compartido, con dominio propio por supuesto.
- Hoy en día puedo elegir entre:
- Desarrollo a medida .
- Tienda virtual de mi proveedor de alojamiento.
- CMS (sea de software libre o de pago).
Para este target, descartemos el desarrollo a medida por caro. La única decisión es si estás dispuesto a pagar una cuota mensual a cambio de la confianza que te da tener un proveedor que te de soporte (punto a favor del CMS de pago o de la tienda virtual), con el inconveniente de quedarte atado a su plan de evolución del producto (punto a favor del software libre).
No debe costar tanto montar este tipo de formación ¿no?

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